15 de octubre de 2013

SOLA OTRA VEZ






 
Cuantas horas perdidas,
como agua entre los dedos,
creí disfrutar,
el nácar celestial.

En la ternura de tus brazos
y la dulzura de tus besos,
tu presencia era bálsamo
a mis heridas.

Me sacaste de horas
de insomnio,
el sol entro otra vez
a mi ventana.

Catedral de poesía me
regalabas mientras el
santuario de la naturaleza
nos absorbía.

Murmurando con el viento,
la belleza del amor
amanecía.

Entre vergeles y cándidos
jazmines ávida, te esperaba
al terminar el día.

Hoy con triste calma te evoque,
muchos días estuve moribunda de pena,
después de tu abandono,  creí morir.
amanece y voy caminando por las calles,
sola otra vez.

9 de octubre de 2013

UN DIA MÁS





Tarde fría,
el burlón viento está ausente,
un nubarrón impertinente,
evita admirar la puesta del sol.

Todo el paisaje parece
borrarse en un blanco lienzo,
sin un halito de luz,
el estío se fortalece.

En harapos, humillada,
ensangrentada y arrastrada
por la soledad,
temblando de agonía
en una gruta del alma;
a furtivas… padeciendo.

En sombra misteriosa se ha
convertido la noche y el día,
pálida y sin fuerzas bajo la
enramada...una vez más,
suplica clemencia.

Pintura: Allan Banks
 

3 de octubre de 2013

PACTO DE AMOR







No te diré adiós,
no te abandonare,
prometí;
amarte hasta el fin de mis días.

Bajo el silente esplendor
de aquel verano,
comencé a labrar
la tierra de este amor.

Que inesperadamente llego,
mágicamente he volado en
alas de oro, soñando
con tu febril mirada.

Anhelando estar a tu lado,
en el crepúsculo como en alborada,
manantiales de caricias aguardan
mis manos y labios,
todo…para entregártelos.

Cuando tardío es tu regreso a casa,
ávida te espero,
para reposar en tus brazos,
olvidar el estío en tu pecho.

Renovar mis fuerzas y juntos admirar,
el reguero de estrellas que titilando
son testigos de cuanto nos queremos.


 Pintura: Lee Bogle

29 de septiembre de 2013

TRISTEZA




Gimiente era la tarde,
cuando ante mi pupila
desapareciste,
sollozaba en silencio
mi alma, sabiendo que no
volverías.
Insulsa noche, fárrago de memorias
deambulando.
Incipiente soledad sus pestañas asoma,
despojando el espíritu de alegría
hundiéndome en el estío,
muriendo por dentro.